Técnicas de relax para practicar en el trabajo

Agosto 7, 2017

La meditación, los ejercicios de relajación y correcta postura corporal y la buena respiración pueden lograr que eliminemos tensiones del ritmo laboral. Aquí, algunos métodos que puede poner en práctica en su trabajo.

La meditación es una forma de abrir nuestra percepción hacia un estado superior de consciencia, además de que en el plano fisiológico logra modificar y desterrar las tensiones. Esto sucede porque a través de esta práctica podemos conocernos más, calmarnos y desapegarnos de los estados que nos generan malestar.

La adecuada meditación requiere de un momento de detenimiento, no hacer nada, no pensar, no concentrarse, encontrar el momento en el que “uno es”. Esto resulta casi imposible con el ritmo vertiginoso del trabajo. Sin embargo, es en esos momentos en los que tendríamos que revisar qué es lo que nos pasa y tomar consciencia de qué es lo que queremos o precisamos en ese ámbito para estar en calma y saber el camino a seguir.

Meditar es sentir alivio, es recuperar la paz interior y fortalecernos.

La práctica de la meditación es diversa ya que podemos hacerla con ejercicios basados en la respiración, el control, mental, o las visualizaciones creativas. Lo importante siempre es no estar pendiente de los resultados que se obtendrán, sino tratar de hacer la práctica de la mejor manera posible para que luego los resultados positivos aparezcan solos.

Meditación anti-estrés

• Siéntese derecho. La cabeza centrada, tratando que su cuello esté alineado con su espalda. Sus ojos pueden estar abiertos o cerrados. Respire lento y profundo varias veces. Cuando esté listo inicie su meditación:

• Inhale lento y profundo. Si es posible deje que su cuerpo inhale el aire que necesita.

• Retenga el aire dentro de sus pulmones por unos segundos. Mientras retiene el aire observe con atención su cuerpo y mente y deja en vacío su mente de pensamientos

• Exhale lentamente. Nuevamente deje que su cuerpo exhale por usted.

• Haga los 3 pasos anteriores por unos minutos. Como habrá deducido la parte más importante del ejercicio es retener el aire conscientemente en sus pulmones y durante ese lapso, dejar su mente vacía. Ese momento en el que su mente quedó en blanco, en vacío, es un momento de meditación.

• Es tan poderoso el efecto de dejar la mente en vacío que sentirá los beneficios en unos minutos. La mente se aclara, el pulso baja, la respiración se vuelve más profunda y lenta, tu presión arterial disminuye, incluso la producción de cortisol u hormona del estrés y de ácido láctico desciende.

Prácticas durante el día laboral

Con los siguientes ejercicios va aprender a relajar, los ojos, cuello, hombros y espalda antes de que llegue el dolor de cabeza. Es conveniente realizar un movimiento de una a dos veces de manera que pueda permanecer concentrado en los que hace en lugar de repetirlo tanto que acabe perdiendo la concentración. El objetivo de estos ejercicios es que usted se siente más cómodo con su cuerpo, logrando que sus pensamientos y emociones se calmen y como consecuencias a esto pueda encontrar un equilibrio en su día laboral.

Cuello y hombros:

Los hombros y el cuello son las zonas del cuerpo en las que recae toda la tensión y se ponen rígidos como una tabla. Trabajar constantemente con una computadora genera una postura antinatural, ya que hace que echemos los hombros hacia delante, presionando los pulmones, y el corazón y la columna vertebral no se mantiene derecha sino que forma una “C”.

Puede realizar los siguientes ejercicios tanto sentado como de pie:

1. Relaje los hombros, en lo posible déjelos quietos y gire suave y lentamente la cabeza a la derecha luego al centro y por último a la izquierda (como si estuviera diciendo que no). Respire hondo en cada movimiento e imagine que todo el estrés y la tensión de la zona del cuello se van aflojando y soltando. Puede repetirlo 3 veces de cada lado.

2. Incline suavemente (sin forzar) la cabeza hacia la derecha tratando de aproximar la oreja al hombro derecho, luego vuelva al centro e incline la cabeza para el lado izquierdo. No levante los hombros, manténgalos firmes, el movimiento es solo del cuello y la cabeza. Es normal sentir un lado más flexible que otro.

Brazos, Muñecas y Manos:

El siguiente ejercicio puede ayudar a aliviar las tensiones en estas zonas:

Sentado en su silla de trabajo eleve ambos brazos por encima de la cabeza y manténgalos levantados mientras trata de alcanzar el cielo (coloque los huesitos de la cola, llamado ísquiones, bien apoyados en silla para mantener la columna derecha ). A continuación , deje que el lado derecho se relaje un poco mientras el lado izquierdo se estira más arriba. Sienta el estiramiento a lo largo de la parte superior del cuerpo, los hombros, brazos y dedos. Luego, sacuda las manos y los brazos con vigor, este ejercicio aliviará la tensión muscular, aumentará la circulación y reducirá la presión arterial.

Espalda:

Una buena postura es uno importante para no tensionarse durante el día de trabajo. La tensión innecesaria en músculos y ligamentos de la espalda, restringe la capacidad respiratoria, constriñe la circulación e interfiere en las labores digestivas. En primer lugar, siéntese sobre los huesos ísquiones en lugar de echar todo el peso en el coxis. Los ísquiones son los bordes huesudos y curvados que hay en la zona inferior de la pelvis. Para encontrarlos, siéntese en una silla que no esté acolchada y deslice las manos entre la silla y sus nalgas, balancéese un poco adelante y atrás hasta que sienta el peso y la presión de esos huesos en sus manos. En esa zona es la que se supone que debería sentarse, la cual permite colocar la pelvis en una posición recta y central, ofreciendo apoyo a la pelvis, la columna, el cuello e incluso la cabeza. Separe los pies y las rodillas, dejando un espacio como el de su cadera y no olvide apoyar bien las plantas de los pies en el suelo.