Rituales abre-caminos a San Expedito

mayo 20, 2011
rituales abrecaminossan expedito

Este santo intercederá sin demora por lo que usted le solicite. En esta nota, 3 rituales para: resolver problemas urgentes de dinero, atraer la prosperidad y alejar a la mala suerte.

San Expedito vivió a principios del siglo IV bajo el imperio de Diocleciano y, a pesar de ser un soldado romano, terminó convirtiéndose al cristianismo, por lo que fue asesinado.

Dicen que, al momento de la iluminación, un cuervo se presentó representando al espíritu del mal y le dijo “Cras, cras, cras”, que en latín significa: “Mañana, mañana, mañana”, con lo que intentó persuadirlo para que postergara su conversión. Pero, San Expedito reaccionó enérgicamente aplastando al cuervo mientras exclamaba: “Hodie, hodie, hodie”, que significa “Hoy, hoy, hoy”, “No dejaré nada para mañana y a partir de hoy seré cristiano”.

Tal determinación y valentía hacen de San Expedito alguien poderoso que intercede en causas de especial urgencia.

PROBLEMAS URGENTES DE DINERO

Si los problemas económicos son muy acuciantes, esta ceremonia será una eficaz ayuda.

Elementos:

  • 1 imagen de San Expedito
  • 1 de la Virgen
  • 1 vela blanca
  • 1 cajita de cartón
  • 3 monedas
  • Papel y lápiz

Ritual:

  1. Disponga la vela y las imágenes a modo de altar en un lugar tranquilo de su casa. Luego, escriba la suma de dinero que necesita. Doble el papel y guárdelo en la cajita junto con las monedas (pueden ser de cualquier valor).
  2. A continuación, rece la Novena a San Expedito (nueve días seguidos).  Recuerde encender la vela al comenzar y apagarla al terminar. Si su pedido es justo, el santo lo ayudará a solucionarlo.

Novena a San Expedito

Señor, ten piedad de mí. Jesucristo, ten piedad de mí.  San Expedito, fiel hasta la muerte, ruega por mí. San Expedito, que todo perdiste para ganar a Jesús, ruega por mí. San Expedito, que pereciste gloriosamente por la espada, ruega por mí. San Expedito, que recibiste del Señor la Corona de Justicia, ruega por mí. San Expedito, auxilio de los que pierden cosas, ruega por mí. San Expedito, salvación de los enfermos, ruega por mí. San Expedito, consolador de los afligidos, ruega por mí. San Expedito, apoyo fiel de los que esperan en vos, ruega por mí. San Expedito, yo te suplico, no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, ven a mi auxilio. Que mi voz llegue a ti, Señor. Amén.

DESTRABAR CAMINOS Y ATRAER LA PROSPERIDAD

En caso de estancamiento psíquico, este ritual puede resultar altamente positivo.

Elementos:

  • 1 imagen de San Expedito
  • 1 de la Virgen María
  • 1 vela blanca
  • 1 billete actual
  • 1 llave vieja
  • 1 pequeño cuenco
  • 1 puñado de sal gruesa
  • 3 granos de café

Ritual:

  • Disponga la vela y las imágenes en un altar, rompa el billete y mezcle los pedazos con los otros elementos en el cuenco. Colóquelo cerca de la puerta de entrada sin que nadie lo toque.
  • Rece la Oración por la mañana, cada día durante tres semanas.
  • Finalmente, rompa el cuenco y entiérrelo junto a un árbol, pronto la buena fortuna llegará a usted y a los suyos.

Oración

Glorioso San Expedito, mártir, protector nuestro. Sabiendo que eres por Dios escuchado, venimos a presentarte nuestras súplicas. Tú conoces nuestras necesidades más urgentes. Las ponemos en tus manos. [Decir la intención o lo que se pide]. Esperamos que nos alcances una pronta solución. Deseamos sentir hoy mismo tu protección. Lo suplicamos por Jesucristo, nuestro Señor.  Amén.

TERMINAR CON LA MALA SUERTE Y LAS ENERGÍAS NEGATIVAS

Este ritual terminará con las vibraciones maléficas de todo tipo.

Elementos:

  • 1 imagen de San Expedito
  • 1 de la Virgen
  • 1 vela blanca
  • 1 cinta roja

Ritual:

Disponga la vela y las imágenes en un altar. Ate con triple nudo la cinta roja en la base de la vela y coloque el maíz al lado. Durante tres noches, antes de dormir, báñese concentrado en que el agua lo limpia de las malas energías. Luego, prenda la vela blanca y rece las oraciones de cada día del triduo.

Primer día

Glorioso San Expedito, vengo a implorar tu socorro y obtener de Dios, por tu intercesión, las gracias que solicito de su misericordiosa bondad. Concédeme pues, por los méritos que adquiriste delante de Dios en el cumplimiento de estos deberes, la gracia de cumplir yo también, fielmente, los de mi propio estado sin jamás lamentarme ni acobardarme. Amén. [Decir la intención o lo que se pide].

Segundo día

Glorioso San Expedito, yo admiro en ti la rapidez con que en cualquier ocasión actuabas para el cumplimiento de tu deber. Por los méritos que adquiriste, ven en auxilio de mi tibieza en la práctica de la virtud, a fin de que me separe de los lazos que me ligan al pecado y que pueda estar al servicio de Dios y del prójimo. Concédeme, además de eso, las gracias que solicito del Señor. [Decir la intención o lo que se pide].

Tercer día

Glorioso San Expedito, la prueba y el sufrimiento nunca te fueron evitados. Supiste aceptarlos con coraje y confianza. Y, con el fin de asemejarte más al Divino Crucificado, no rehusaste verter tu sangre por él. ¡Cuán lejos estoy de imitarte! Ante las menores pruebas y dificultades cotidianas, me lamento, gimo y, a veces, me revuelco, en vez de aceptarla como venidas de la Divina Providencia. Enséñame, pues, a no lamentarme jamás y a aceptar generosamente, para purgar mis faltas, todas las cruces. Concédeme, además de eso, las gracias que solicito del cielo durante este Triduo. Amén.  [Decir la intención o lo que se pide].

(versión abreviada)