Plantas curativas, sus usos mágicos

mayo 6, 2011

Téngalas en el hogar y utilícelas para protegerse de males físicos y espirituales.

Las brujas de todos los tiempos sabían muy bien a qué plantas y hierbas recurrir para defenderse de todo tipos de males y  atraer el amor. ahora, este conocimiento también está a su alcance.

Las hierbas y las plantas se han empleado desde siempre en la magia. Son esenciales para realizar hechizos, conjuros y rituales mágicos.   Cada una de ellas tiene sus características astrales propias y se debe emplear en trabajos específicos. Algunas, como la mandrágora, son casi imposibles de obtener. Otras, en cambio, crecen en los jardines sin que sus propietarios sepan que poseen poderosas herramientas esotéricas. Si desea tener en su casa las 10 plantas mágicas más famosas y efectivas, lea atentamente esta nota y póngala en práctica.

Recuerde que las plantas son seres vivos inmensamente sensibles que reconocen estímulos.  Por eso, jamás arranque una hoja, flor o fruto sin pedirles permiso y agradecer los dones que le ofrecen. Averigüe cuál es el mejor modo de cultivarlas, cuidarlas, si necesitan sol o sombra y téngalas siempre en lugares privilegiados, alejadas de los animales domésticos. Así, ellas serán sus aliadas naturales y estarán a su servicio cuando las necesite para sanar dolencias.

Lavanda: esta bella planta de flores color lila y en forma de espiga es un poderoso agente que limpia el hogar de energías negativas, además de colaborar en la meditación y la proyección astral. Prepare una bolsita blanca llena de flores secas de lavanda y cósala dentro de su almohada para evitar que, durante el sueño, le realicen trabajos de brujería.

Albahaca: también llamada “Hierba de la bruja”, se le suponen múltiples virtudes, muchas relacionadas con las predicciones en el amor. Por ejemplo, una tradición celta dice que, si se pone una hoja de albahaca sobre la mano de alguien y se marchita, es un mal augurio porque es un anuncio de que el otro miembro de la pareja será infiel.

Violeta: se dice que cortar la primera violeta que se vea en primavera atraerá el amor. Su perfume tiene supuestas virtudes afrodisíacas que se pueden usar para incentivar la pasión. También, se dice que ponerse una corona con violetas elimina el dolor de cabeza.

Trébol: es un amuleto de la buena suerte. La tradición antigua afirma que un trébol de dos hojas atrae a un amante; uno de tres hojas sirve de amuleto; uno de cuatro hojas atrae la riqueza y el amor; si tiene cinco hojas, es muy poderoso para atraer prosperidad y fortuna.

Verbena: conocida como “Hierba de los hechizos”, “Hierba sagrada” o “Hierba de la Gracia” ha sido una planta muy empleada en la tradición mágica europea. Los antiguos celtas la consideraban uno de los arbustos sagrados y la tenían en gran estima por sus virtudes como protectora contra el mal. Salpicaban la casa con una infusión hecha de hojas de verbena y para atraer prosperidad económica y ayudar al crecimiento de las cosechas enterraban una hoja en el terreno de la casa.

Ruda: planta poderosa que combate y rechaza todo tipo de maleficios, especialmente, de magia negra. Como fuerte ritual de protección, se debe plantar a la entrada de la casa una ruda macho a la derecha y una ruda hembra a la izquierda. Si alguna se seca, se le da las gracias, pues ha absorbido un hechizo maléfico, y se la quema. Inmediatamente, se deberá plantar otro ejemplar en el lugar en el cual estaba la anterior.

Tomillo: se  quema para purificar el ambiente y librarlo de influencias negativas. También, se quema para atraer la buena salud. Para dormir sin pesadillas, se coloca bajo la almohada. Al igual que sucede con su pariente, el serpol, se dice que llevarlo en el pelo vuelve irresistible a la mujer y que quien lleva una ramita encima es capaz de ver hadas. Posee la propiedad de reunir las energías de una persona y centrarlas en el espacio y tiempo inmediatos incrementando su fortaleza en ese momento.

Salvia: se dice que comiendo un poco cada día proporciona una garantía de larga vida, fomenta la sabiduría y que protege contra el mal de ojo. En la Edad Media se la utilizaba como oráculo amoroso para visualizar quien sería el futuro marido. Cuentan, también, que sembrar salvia en el propio jardín trae mala suerte, que hay que buscar a un extraño para que haga el trabajo y que nunca hay que plantarla sola sino con otras plantas.

Romero: es una de las plantas favoritas del saber mágico popular.  Se utiliza, tal vez por sus propiedades aromáticas, para purificar y proteger personas y lugares. Antiguamente, se quemaba en las habitaciones de los enfermos para purificar el ambiente. Al igual que otras plantas aromáticas, se utiliza para invocar la buena salud y se echa al agua del baño para purificarla. También, se dice que fortalece la memoria y que oler su madera con frecuencia conserva la juventud.

Hierba de San Juan: en la Edad Media, se quemaba en las casas en las que se creía que había entrado el demonio, hasta tal punto que era conocida como Fuga daemonium o “espantademonios”. Se dice que cura la depresión y que atrae el amor rápidamente. En la cultura celta, se decía que las hadas malas, los duendes y los magos de malas intenciones no entrarían nunca en una casa cuyas ventanas estuvieran protegidas por ramitos de esta planta.