Manual esotérico contra la envidia

julio 4, 2011

Siempre hay quien quiere lo que tenemos o lo que somos, quizá, porque no puede conseguirlo. ya sean parientes, colegas, socios o, simplemente, personas cercanas a nosotros, aquí le damos consejos útiles y un ritual mágico para que pueda neutralizarlos.

Muchas personas sienten deseos de tener lo que otros poseen. En ocasiones, ese sentimiento no es malo en sí mismo, porque, es fruto de una ambición sana, del deseo normal de progreso. Sin embargo, la frontera entre lo positivo y lo negativo es infinitamente pequeña, y hay personas cuya ambición desmedida se transforma en mala envidia del bienestar  y la felicidad ajenos.

Catalogada como uno de los 7 pecados capitales, la mala envidia es un sentimiento que involucra a otros aún más negativos, como la avaricia, el egoísmo y la desconsideración. Además, las personas envidiosas son como aves de rapiña: están siempre esperando las desgracias ajenas para alimentarse de ellas. Es más, en algunos casos, son ellas quienes las provocan. Es hora, por tanto, de comenzar a defenderse y ésa es la intención de esta nota: ayudarlo con una guía básica para que aprenda a neutralizar mágicamente a cualquiera que disfrute con su dolor. Además, para prevenir la envidia se debe aprender a relativizar las diferencias sociales y a adquirir habilidades para elegir adecuadamente con quién, cómo y cuándo compararse.

¿POR QUÉ UN MANUAL?

Al igual que los poderosos libros de magia de los grandes hechiceros, le proponemos que prepare su propio manual esotérico contra la envidia. El objetivo:  que cada vez que se encuentre con quienes lo quieren mal, pueda resolver la situación rápidamente.

¿Por qué ponemos énfasis en la rapidez de la solución? Porque la envidia es un sentimiento negativo que busca alimentarse constantemente y, si uno no pone freno a esa persona de forma inmediata, su poder sobre nosotros podría crecer hasta causar daños irreparables.

La guía que le ofrecemos es amplia, tanto como la cantidad de personas envidiosas que nos rodean, ya sea dentro del entorno de la familia, en el trabajo o entre nuestros conocidos.  Además, contará con un ritual para cada caso concreto, a fin de que pueda frenar todo tipo de acciones ajenas derivadas de este sentimiento tan perverso y dañino para las personas.

CONSEJOS Y RITUALES PARA NEUTRALIZAR A ENVIDIOSOS DE TODO TIPO

1. Familiares

Consejos útiles: el caso de los familiares envidiosos es muy delicado. ¡Cuidado!, estará tratando con alguien cercano pero con valores muy diferentes a los suyos; por lo que tendrá que activar muy bien sus “antenas” y tener a mano herramientas con las que pueda defenderse ante posibles ataques. Siempre es mejor apelar a la ingenuidad y “darse por no enterado del ataque”, ya que, por un lado, se evitan peleas con la familia y, por otro, se neutraliza la fuerza del ataque al quitarle el poder de acción psicológica que ejerce sobre nosotros. Sin embargo, tampoco se trata de ponerse a la defensiva cada vez que se encuentre con ese pariente.

Sólo deberá estar atento y usar el método que considere más eficaz para medir el grado de las agresiones que reciba. Si, durante el transcurso de varios encuentros con este familiar, llega a la conclusión de que ha recibido una “puñalada” tras otra, no le quedará más remedio que alejarse de esa persona nociva. Aunque sea un pariente muy cercano y esa acción le cause dolor, será una decisión efectiva. En este caso, para evitar el mal que se recibe, no hay otro remedio que poner distancia de quien lo provoca. De otro modo, usted seguiría siendo víctima de sus ataques.

Ritual mágico: en una coctelera o en un envase de vidrio, deberá poner una parte de brandy, otra de gin, una gota de aceite de oliva y una pizca de mirra en polvo. A continuación, mezcle todos los ingredientes con una cuchara de madera en el sentido inverso a las agujas del reloj, con su mano izquierda.

Luego, moje su dedo índice derecho en la bebida y trace un triángulo en el centro de su frente. Beba la mezcla y, mientras lo hace, piense en el familiar que lo envidia. Recuerde dejar unas gotas de la bebida en un recipiente tapado para hacerse el triángulo en la frente cada vez que se encuentre con él o ella.

2. Compañeros de trabajo

Consejos útiles: en el ámbito laboral, es muy común que nos encontremos ante la envidia de un compañero de trabajo o de un jefe que nos impide demostrar nuestras habilidades.

La primera regla es no caer en sus provocaciones y entablar una guerra con el otro, porque los resultados podrían ser nefastos. Además, entre las idas y venidas de los entredichos se generarán más enemigos que aliados. Lo más conveniente es ser prudente y no hacer gala de sus habilidades frente a este tipo de personas. Asimismo, mantenga con ellas un trato justo, pero no más que el necesario, ya que, irremediablemente, sentirá siempre un sentimiento negativo hacia usted.

Ritual mágico: invocar a un dios para pedirle ayuda es útil en estos casos. Prepare una ofrenda especial para la diosa Oxúm, a fin de ganar su gracia y protección. Para agasajar a esta orixá, cocine dulce de zapallo (bien espeso) y conviértalo en caramelos. Luego, rocíelos con miel y azúcar. A continuación, lleve al horno durante unos pocos minutos. Deje que se enfríen y envuélvalos en bolsitas de papel celofán transparente. Al otro día, convide a todos sus compañeros, especialmente, a los envidiosos. Cuando vea que se disponen a comerlos, dígase mentalmente: “Oxúm, aleja de mí a la envidia”.

3. Personas cercanas

Consejos útiles: personas envidiosas hay muchas y no es necesario conocerlas profundamente para darnos cuenta de ello. Así, la presencia de una mirada perversa, el deseo del otro de poseer lo que tenemos o de ser lo que somos, es fácilmente perceptible.

Los talismanes o amuletos personales son excelentes protectores ante estas situaciones. Evitan que nos desmoralicemos y nos dan seguridad. Además, en este caso, impedirán, también, que nos avergoncemos de lo que hemos logrado gracias a nuestro esfuerzo, ya sea algo material o personal.

Ritual mágico: para hacer este ritual, necesitará una joya personal, un cuadrado de 20 x 20 cm de tela de terciopelo o similar, de color roja. También: agua bendita en un cuenco, un carboncito, una planta de ruda y una rama con hojas de algún árbol protector (puede ser de abedul, avellano, acacia, eucalipto o pino). Encienda el carbón y coloque encima la planta de ruda. Tome, luego, la rama del árbol entre sus manos y haga que el humo se esparza por todo el ambiente. A continuación, sumerja su joya en el cuenco con agua bendita y rece un padrenuestro u otra plegaria. Para terminar, saque la joya del cuenco y guárdela envuelta en la tela de la que ya dispone. Úsela como un talismán contra la envidia y no deje que nadie la toque, excepto usted mismo.

SI LOS ENVIDIOSOS SOMOS NOSOTROS

Según algunos estudios psicológicos, la envidia es consecuencia de dos procesos: el deseo y la comparación. Para prevenir la envidia no se pueden suprimir dichos procesos, sino que deben controlarse sus efectos.

Por ello, para que los dos mecanismos mencionados produzcan una envidia sana, conviene desarrollar habilidades que ayuden a comprender lo que se siente y por qué se siente. De este modo, se logrará convertir el malestar emocional producido por la envidia en un motor para conseguir lo que uno desea tener, y controlar la hostilidad que dicha situación puede generar, evitando que deteriore las relaciones con los demás.

Además, la envidia es incompatible con la empatía, que desempeña un papel importante en el desarrollo de la comprensión de uno mismo y de los otros. Para prevenir la envidia, es importante tratar de estimular la empatía y, a través de ella, la capacidad para ponerse en el lugar del otro. Se ha detectado que la envidia se produce siempre en situaciones que son vividas como una amenaza. Por eso, lo mejor es favorecer la confianza básica en uno mismo y en los demás, desarrollar expectativas y modelos positivos sobre las relaciones sociales, y adquirir habilidades para responder a la tensión emocional.

Se ha determinado que uno de los mejores remedios contra la envidia es aprender a afrontar dichas situaciones con optimismo y energía, centrando la atención en los aspectos positivos de la realidad.