Los 5 elementos en la alimentación

octubre 24, 2011

SEPA QUE SABORES NECESITA SU ORGANISMO PARA ENCONTRAR EL EQUILIBRIO

En Medicina Tradicional China, la dieta y el ejercicio juegan un papel importante para mantener una buena salud ya que contribuyen al óptimo equilibrio en la energía vital denominada Qi (Chi). De hecho, la dieta es uno de los tres orígenes del Qi, junto con el medio y las características heredadas. Por lo tanto, los alimentos que comemos ejercen una influencia directa sobre los excesos y las deficiencias en el organismo de cada persona.

A diferencia de los principios occidentales que buscan un equilibrio entre proteínas, carbohidratos y grasas, el enfoque oriental se basa en la teoría del yin y el yang y de los 5 elementos. Cuando existe un desequilibrio energético aparece la enfermedad. Una vez que el médico detecta qué es lo que provoca la desarmonía en cada individuo indica una dieta personalizada para reestablecer la salud o prevenir trastornos según la tendencia energética de cada persona.

Los 5 elementos en la dieta

La teoría de los cinco elementos se basa en la idea de que todos los fenómenos del universo son el resultado del movimiento y mutación de las cinco categorías: madera, fuego, tierra, metal y agua. Para gozar de buena salud, en la Medicina Tradicional China (MTC), estos elementos deben estar en armonía. Según esta teoría existen relaciones entre los sabores, los elementos y la fisiología y psicología en el ser humano. A cada órgano le corresponde un sabor, un olor, una textura y una emoción.

El término “sabor” hace referencia a la naturaleza curativa de un alimento o planta y no necesariamente a su sabor tal y como se entiende en Occidente. Por ejemplo, entre los alimentos picantes se encuentran el ajo, el jengibre y las cebolletas; los limones, las manzanas y los kiwis se consideran agrios; el café, el té y las almendras se consideran amargos; los dátiles, el arroz y el pollo son dulces, y el cerdo, los mejillones y la sal sin refinar son salados. Cada sabor se asocia con una categoría yin o yang: los alimentos agrios, amargos y salados son yin, mientras que los picantes y los dulces son yang. Cada sabor se asocia también a un movimiento específico del Qi y a un órgano vital, de forma que los alimentos con un sabor determinado se emplean para tratar disfunciones sufridas por el órgano correspondiente. Veamos la siguiente descripción:

  • Picante: corresponde al elemento Metal y al órgano pulmón. Los alimentos de este grupo estimulan las glándulas y ayudan a digerir ciertos nutrientes, también dispersan todas las mucosidades. Se caracteriza por realizar una estimulación de la circulación energética y de la sangre, también es responsable de un aumento de la sudoración, de la apertura de los poros y del esfínter, y, por tanto, de la eliminación de líquidos al exterior. India y Méjico hacen un gran uso de este sabor evitando el letargo producido por el exceso de calor. Según nuestra constitución habrá que tener cuidado de no abusar de lo picante.  Lo encontramos en los rábanos, cebollas, guindillas y pimientos picantes.
  • Salado: corresponde al elemento Agua y al órgano riñón. Se caracteriza por retener agua y aportar electrolitos, con lo que el hígado puede realizar mejor sus funciones metabólicas. La sal de mesa común no es la más adecuada, se recomienda la sal marina con mayores nutrientes. Hay productos como el miso que ya contiene gran cantidad de sal. Un exceso de sal puede acarrear hipertensión arterial, inflamaciones de la piel y exceso de calor.
  • Ácido: corresponde al elemento Madera y al órgano hígado. Favorece también las funciones de la vesícula biliar. Todas las sustancias que son ácidas aportan protones necesarios para el buen funcionamiento del corazón. El alcaucil está en este grupo, es bueno para la desintoxicación y actúa como drenante. El sabor ácido en exceso puede agriar el carácter acentuando la envidia y el resentimiento, pero en su justa medida estimula nuestro ingenio y el intelecto. En el plano físico, su abuso agrava las úlceras e irrita las mucosas.
  • Amargo: corresponde al elemento Fuego y al órgano corazón, se caracteriza por estimular el paladar y las secreciones gástricas,  ayuda en las digestiones lentas, tonifica los tejidos y colabora con la eliminación de tóxicos. Los alimentos amargos son digestivos. De hecho, los aperitivos son bebidas amargantes. Encontramos este sabor en todas las verduras amargas como son las endibias, escarolas, pepinos. La corteza de los limones y verduras de hoja verde.
  • Dulce: corresponde al elemento Tierra y a los órganos bazo y páncreas. Con el sabor dulce se tonifica el cuerpo, se hidrata y suaviza la garganta, mejora la ventilación pulmonar. El exceso de preocupación y reflexión afectaría al bazo, por ejemplo, en épocas de estudio se puede ver sobreexigido, por lo que los alimentos dulces especialmente aquellos que se asimilan lentamente como cereales integrales, mijo, arroz integral, calabazas, nos ayudarán a reequilibrar este órgano. En lo psicológico, calma el humor excitado e inquieto.

Los Alimentos en relación a los Cinco Elementos

Alimento Madera Fuego Tierra Metal Agua
Verduras Hojas finas Hojas anchas Redondas Raíces picantes Raíz
Cereales Trigo Maíz Mijo Arroz Legumbres
Carnes Pollo Ovinos Vacunos Equinos Cerdo

La dieta equilibrante

Además de tener en cuenta los 5 elementos, una dieta tradicional china incluye una ingesta debidamente equilibrada de alimentos yin y yang, así como una gran proporción de alimentos neutros, tales como el arroz y la mayoría de cereales. Puesto que cada alimento compensa los excesos y las carencias del cuerpo de un modo específico –y puesto que cada individuo tiene sus propias necesidades-, ciertos alimentos se consideran perjudiciales para un individuo mientras que para otro son beneficiosos. El primer paso para adoptar una dieta china consiste en identificar la constitución del individuo. Una persona puede tener una constitución caliente (yang) o fría (yin). Veamos:

Tipos de constitución y alimentos recomendados por la dieta tradicional china

EXCESIVAMENTE YANG
Características
Personas corpulentas, de cara roja, suelen tener calor, transpiran mucho, tienden a ser hiperactivas, comen y beben en exceso.
Alimentos recomendados
Pescado blanco, pato, conejo, trigo, cuscús, cebada, mijo, porotos verdes, arvejas, soja, tofu, ensaladas, espinacas, remolacha, calabacines, limones peras, manzanas, mandarinas, sandía y uva.
Alimentos a evitar
Manteca, leche, todos los productos cárnicos, huevos duros, carnes curadas, quesos grasos, trigo sarraceno, pasta, ajo, cebollas, jengibre, apio, pimienta negra, curry y frutos secos.

 

EXCESIVAMENTE YIN
Características
Personas obesas, con escasa capacidad respiratoria, que tienen las extremidades frías, se mueven despacio, retienen líquidos y duermen mucho
Alimentos recomendados
Cebollas, ajo, jengibre, clavo, zanahorias, apio, hinojo, cordero, ternera, pollo, trigo sarraceno, mijo, castañas, frutos secos, cerezas, lichís e higos.
Alimentos a evitar
Ensaladas crudas, pepino, tomate, berro berenjenas, algas ruibarbo, manteca, leche, queso, cerdo, conejo, pato, trigo, cebada, avena, maníes, semillas y aceite de girasol, limones, naranjas, pomelo, sandía, melón, peras y mango.

 

POCO YANG
Características
Personas delgadas que suelen estar cansadas y pálidas, y tener frío, con voz suave y baja, y una tendencia a sufrir enfermedades crónicas poco importantes, sobre todo en invierno.
Alimentos recomendados
Ajo, cebollines, clavo, canela, cilantro, berenjenas, zanahorias, apio y col cocidos, calabaza, espinacas, puerro, papas, avena, maníes, trigo, maíz, arroz, soja, mijo, leche caliente, ganso, pollo, miel, marisco, castañas, frutos secos, cerezas, uvas, lichís e higos.
Alimentos a evitar
Ensaladas, zanahoria y col crudas, pepinos, tomates, leche de vaca fría, clara de huevo, judías, guisantes, naranjas, piña, pomelos y sandía.

 

POCO YIN
Características
Personas delgadas, de tez oscura, piel seca, cuerpo caliente y con tendencia a tener una temperatura corporal baja.
Alimentos recomendados
Berenjenas, remolacha, pepino, espinacas, ensaladas, champiñones, leche de vaca, huevos, pescados de río, cangrejos, gambas, codornices, pato, limones, higos, mandarinas, papayas, peras, manzanas, mangos, melones y pomelos.
Alimentos a evitar
Clavo, canela, pimienta, zanahorias, puerro, trigo sarraceno, damascos, castañas, uvas, huevos fritos, pavo, faisán, cordero, frutos secos, café, vino, alcohol y vinagre