Limpieza de casas: Técnicas de purificación con tierra

abril 20, 2011

Pocas cosas hay más poderosas que la fuerza sanadora de la madre tierra. pocas, tan nutricias y protectoras como ella. aquí, seis hechizos que utilizan algunos de los elementos más antiguos del planeta para  defender de energías malignas el lugar en el que vive.

De los cuatro elementos, ninguno ha sido tan reverenciado como la Tierra. Las culturas antiguas consideraban que era un ser vivo y fecundo que abastecía a los habitantes del planeta. El espíritu de este elemento proporciona estabilidad, sabiduría ancestral y poder. Si introduce la Tierra en su casa, generará una energía serena y estable. En los momentos de cambio, su casa se convertirá en una fortaleza. Siga las instrucciones que le damos en esta clase, y convertirá su hogar en un centro de fuerza y bienestar.

1. LA PREPARACIÓN

Como siempre, el primer paso consiste en disponerse espiritualmente. Para conectar con el espíritu de la Tierra.

  1. Siéntese en silencio al aire libre, y relaje la mente.
  2. Tome un poco de tierra con la mano.
  3. Deje que su conciencia penetre en la tierra que se extiende bajo sus pies.
  4. Sienta que la fuerza y el poder lo envuelven, y emanan de usted.
  5. Visualice que el espíritu de la Tierra lo colma. Perciba y descubra aquella parte de usted mismo que reside en la comprensión de la Tierra, y sus ceremonias de purificación tendrán fundamento y serán curativas.
  6. Absorba la fuerza de la Tierra, el elemento que hace que todos nuestros sueños se concreten y se hagan realidad. Cuando el espíritu terrestre influya en usted, notará que su poder de concentración y su fuerza física aumentan. En ese momento, estará listo para continuar con el proceso de limpieza.

2. FÓRMULA DEPURADORA CON SAL

La sal cristalina, que se origina en las entrañas de la tierra, es uno de los principales elementos sanadores y purificadores del planeta. Si para despejar el espacio sólo pudiese utilizar una cosa, sin duda, sería la sal.

Despeje lo negativo

En muchas culturas, la sal se ha utilizado en rituales destinados a despejar y purificar la energía negativa. Las campanas de las iglesias se ungían con sal y agua para bendecirlas y bautizarlas antes de implorar a Dios que dispersara los malos espíritus mediante el poder de su potente sonido. Durante la celebración del bautismo, se unge a los niños con sal para ahuyentar a los espíritus malignos. Se cree que el uso prolífico de la sal entre los cristianos tiene su origen entre los romanos, que utilizaban esta sustancia para ahuyentar la negatividad. La costumbre de arrojar sal por encima del hombro izquierdo para prevenir la mala suerte es muy antigua. Esto se debe a la creencia de que el “mal” se encontraba en el lado izquierdo de nuestro cuerpo y la bondad, del lado derecho. Al arrojar la sal por encima del hombro izquierdo, ésta inmovilizaba los espíritus malignos que estaban aguardando el momento propicio para hacer alguna maldad. El poder de la sal proviene en parte de su estructura cristalina.

Cómo es la técnica

  • Ponga la sal en un cuenco y sosténgalo mientras pide que el espíritu de la Tierra bendiga la sal. Entre en la habitación que va a despejar y colóquese en el extremo situado más al Este. Arroje una pizca de sal en dicha esquina y diga:

“Sal sagrada,

sal de la tierra y del mar,

despeja esta habitación

para que seamos libres”.

Puede decir la oración que mejor se ajuste a las necesidades de su espíritu. Deje que su corazón lo guíe en la elección de las oraciones.

  • Cuando haya arrojado sal en las cuatro esquinas de la habitación, colóquese en el centro de la misma y empiece a girar describiendo una espiral en el sentido de las agujas del reloj.
  • Vierta un poquito de sal adicional en cualquier punto en el que la energía le parezca desagradable o densa o fría o estancada. Fíese de su intuición para determinar cuáles son estos puntos. Cuando finalice, diga:

“Madre Tierra,

que estás debajo

de todos nosotros.

Escúchanos ahora,

acude a nuestra llamada.

Entra en esta casa,

en este lugar sagrado,

sana a todo aquél

que viva dentro

de este espacio”.

  • Cuando haya terminado la ceremonia, puede barrer la mayor parte de la sal. No obstante, deje un poquito en las esquinas.

3. INVOQUE A LA ENERGÍA POSITIVA

Hay que recordar que en la etapa de purificación se expulsa lo adverso. En la invocación, se hace ingresar la energía positiva, por eso, este paso es muy importante. En este caso, usaremos la misma herramienta que para despejar el hogar. Lo que cambia es el propósito. Sea específico acerca de la dirección en la que desea que fluya la energía.

Cree un remolino energético

Debe emplear sal en polvo de textura muy fina. Utilice un mortero y una mano de mortero para moler la sal hasta que obtenga cristales muy finos. A continuación, colóquese en el centro de la habitación y vierta la sal por todo ese ambiente, describiendo movimientos lentos y amplios con los brazos. Muévase en sentido horario. Esta sal tan fina despejará el aire, así como los rincones más recónditos de la habitación.

4. PRESERVE EL ESPACIO   PURIFICADO

Un árbol protector puede ser una fuente de curación y luz muy importante. Los árboles son los puntos de acceso por donde entran las armonías y las frecuencias energéticas, ya que tienen la capacidad de transmitir energía. Si brinda afecto a un árbol, éste se convertirá en fuente de bienestar. Para preservar la energía que hay en su casa, busque un árbol con el que pueda conectar en su jardín o en un parque cercano. No es necesario que esté justo al lado de su casa. Encuentre un árbol que lo haga sentir bien cuando está junto a él.

Meditación del árbol de luz

Siéntese o colóquese de pie junto al árbol que haya elegido. Compruebe que su columna vertebral está recta y apoyada contra él, o rodee con sus brazos el tronco. Respire, relájese. Deje que su conciencia se fusione con el árbol. Sienta subir la energía por el tronco. “Sienta” las raíces que se hunden bajo tierra y las ramas que se elevan hacia el cielo. Pregúntele al árbol cómo se llama y pídale al espíritu de ese árbol que impregne su casa.

Agradézcale, déjele un presente, tenga un gesto de buena voluntad para con su árbol. Esto es importante. En la tradición indígena, siempre se da gracias por lo recibido.

5. INVITE AL ESPÍRITU DE LA TIERRA A SU CASA

El cobre es una de las principales herramientas que le proporciona la Madre Tierra para energizar una casa y atraer al espíritu de la Tierra. Es un conductor excelente de las energías nuevas.

Para la cama

Si desea energizar su cama, para poder absorber e integrar la energía mientras duerme, tome un trozo de alambre de cobre y confeccione espirales, enrollando el cobre 7 ó 12 veces alrededor de un objeto circular en la dirección de las agujas del reloj. Coloque una espiral en cada pata de la cama y ponga una debajo de ésta, justo en el centro.

Cargue de energía el lugar donde medita

Si quiere introducir la energía en el lugar donde medita, tome alambre de cobre muy fino y extiéndalo de un extremo al otro del ambiente, bien por el techo, o bien, por debajo de la alfombra.

Purificación ambiental

Si hay algún punto de su casa en el que el nivel de energía le parezca muy bajo, coloque una espiral de cobre en un extremo de esa zona de la vivienda. Si desea establecer un patrón de energía etérea en su casa, coloque una espiral grande de cobre en cada una de las cuatro esquinas de ésta (en el interior o en el exterior de la misma). Si puede, coloque una espiral de cobre en el techo, ya que éste es un método excelente para “atraer” la energía positiva circundante.

Otras sugerencias

  • Venere la tierra que hay en su casa. Bendiga la madera, la piedra y los ladrillos procedentes de la tierra.
  • Invoque a las sutiles energías etéreas de la tierra. Para ello, coloque cristales y piedras y plantas resistentes criadas en buena tierra negra (humus).
  • Haga que la magia del espíritu de la Tierra colme su casa. Concéntrese en la tierra que hay bajo su hogar, no importa lo alto que sea su piso. Pida al espíritu de la tierra fundamentación, que proporcione estabilidad y curación a su casa.

6. LIMPIAR EL LUGAR TRAS UN MALEFICIO

Si sospecha que alguien le ha hecho un “trabajo” maligno especialmente dirigido contra su hogar, haga lo siguiente:

  1. Encienda una vela de 7 colores. Apóyela sobre un plato blanco, junto a la entrada de la casa. Mientras lo hace, rece una oración de protección (el padre-nuestro, el avemaría o alguna otra de su devoción).
  2. Defume la casa con una mezcla de: incienso en grano, laurel, benjuí, lavanda, 7 granos de pimienta y 7 carbones vegetales; todo ello colocado en un recipiente adecuado. Encienda los carbones y, defumador en mano, recorra las habitaciones de la casa, llenándolas del humo purificador y repitiendo la oración protectora que ha dicho antes en cada lugar.
  3. Coloque en cada esquina de cada habitación un platito con tierra negra, a la que, encima, habrá agregado, unas pocas gotas de vinagre, unas de aceite y una pizca de sal. Antes de apoyar el plato, trace con tiza blanca y roja una cruz debajo del plato.
  4. Hecho esto, apague la vela de la entrada con los dedos, métala en un recipiente con agua, tápelo y déjelo a la intemperie; oculto por un trapo para que nadie lo vea o lo toque.
  5. Deje así siete días. Luego, vuelva a colocar una vela blanca a la entrada y a repetir la oración. Prepare la defumación y pase por cada ambiente. Luego de decir la plegaria, recoja el contenido de cada plato en una bolsa de plástico (importante). Si tuviera guantes, úselos. Entierre la bolsa y tire los restos de la vela.