Conjuros y talismanes contra la envidia

Septiembre 14, 2017

Gracias a estos objetos mágicos, usted conseguirá dos efectos simultáneos: rechazar nergías negativas y absorber todos los deseos personales que el mago proyecte en ellos. de este modo, podrá, además, atraer lo que desee.

Alguna vez deseó algo con intensidad y luego lo vio concretado? Quizá se enteró de una maldición que se cumplió inexorablemente o conoce personas capaces de provocar mal de ojo, aun sin proponérselo. En todos esos casos, la consigna es la misma: la energía -ya sea mental, emocional o psíquica- tiene la propiedad de materializarse, es decir, de tomar forma y hacerse realidad. La envidia, el odio y -especialmente- el resentimiento, no sólo causan perjuicios al destinatario, sino que también provocan malestar en quien los alimenta. Ese efecto bumerán también opera con los buenos deseos: quienes pretenden el bien, para sí y para los demás, reciben multiplicadas sus benévolas intenciones.

Por lo tanto, la posibilidad de ser el artífice del propio destino radica, tanto en los pensamientos y deseos que se tienen, como en los actos que se realizan. Para protegerse de la envidia (o de cualquier otro sentimiento destructivo), es importante estar libre de ella, no albergar desprecio en el corazón y comportarse rectamente. De lo contrario, los conjuros que se pronuncien y los talismanes que se fabriquen como defensa ante esos malos sentimientos estarán “obligados” a volverse en contra de quien los hizo. Las protecciones mágicas no tienen la propiedad de discriminar (tal como puede hacer un ser humano) sino que están preparadas para “actuar” ante determinado tipo de estímulo -la envidia, por ejemplo-, sin importar quien lo emita. Si usted ha comenzado a experimentar malestares frecuentes (dolores de cabeza, agotamiento físico, crisis emocionales) o sucesos desgraciados que atribuye a la emisión de energía destructiva de una persona que conoce, realice el conjuro que mejor se adapte a la situación. Si lo que desea es protegerse de las malas vibraciones en general, puede obviar ese paso y fabricar el talismán que lo mantendrá libre de peligros, enfermedades y accidentes.

LOS CONJUROS

¿Qué es un conjuro? Se trata de una ceremonia mágica hecha con palabras, frases o invocaciones para conseguir un fin determinado. Los conjuros se emplean a menudo para expulsar entidades malignas, lo que habitualmente se conoce con el nombre de exorcismo.

Los magos negros, en cambio, los usan para atraer sobre sí a las entidades sobrenaturales que, luego, gobernarán y pondrán a su servicio. En esos casos, el mago se coloca en el interior de un círculo mágico protector y recita las fórmulas que le permiten convocar a los espíritus.

Para alejar la negatividad del hogar

Con una pinza tome, uno a uno, tres carbones pequeños, enciéndalos en la llama de una hornalla, acomódelos en un recipiente de barro con manija y coloque sobre tres pastillas de alcanfor. Hágase la señal de la cruz antes y después de conjurar la vivienda y ponga su atención en lo que dice y hace, ya que se trata de una suerte de exorcismo casero. Retire niños y animales domésticos del lugar antes de hacer el conjuro.

Recorra todos los ambientes de su casa -o local-, desde el fondo hacia la entrada, formando la señal de la cruz con el humo en cada uno de ellos, mientras pronuncia esta exhortación:

“Casa de Jerusalén en que Jesucristo entró, yo te pido, Señor, que también el mal se aleje de aquí, por el bien de todos. Así sea”.

Peligros y enemigos

Cuando se sienta en peligro o próximo a una persona cuya energía le resulte perjudicial, recite mentalmente esta plegaria una y otra vez, hasta que su ánimo se modifique:

“En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.Venza la Tribu el León de Judá, Aleluya, Aleluya, Aleluya, Dios está conmigo”.

 

Ritual anti-envidia

Éste es el conjuro anti-envidia por excelencia. Se debe repetir tres veces, con fuerza, delante del objeto portador del mal (cuando se crea haber recibido un trabajo) o pertenenciente a la persona envidiosa: “En el nombre de Alá, el benefactor, el piadoso, Yo digo: ‘busco refugio en el Señor del Amanecer frente al mal de la oscuridad cuando es intensa, el mal de la brujería maligna y del mal del envidioso cuando envidia”.

 

Para potenciar el conjuro puede encender: 7 varitas de sahumerio juntas: 1 de jazmín, 1 de almizcle, 1 de benjuí, 1 de mirra, 1 de nardo, 1 de sándalo y 1 de incienso. Esta combinación es conocida con el nombre de “siete poderes” y resulta por demás efectiva para limpiar ambientes cargados de negatividad, alejar espíritus malignos y proteger contra la maldad, los peligros, así como la envidia y los celos.

Es muy importante que la persona que realice el conjuro se limpie física y espiritualmente antes de efectuar la práctica. La preparación consiste en tomar un baño o realizar una esmerada higiene del cuerpo y, luego, perfumarlo con alguna esencia pura de pino silvestre, jazmín o, simplemente, con unas gotitas de jugo de limón. Las ropas que se vistan deberán ser claras, evitando las de color rojo o negro. Si la persona que realiza la ceremonia es religiosa, hará bien en solicitar la protección de Dios mediante una oración o un pedido confiado de ayuda. Para aquellos que no estén acostumbrados a rezar, es importante que -al menos- despejen de su mente cualquier pensamiento impuro mientras dure la práctica.

Todos estos requisitos tienen como única finalidad evitar que los elementales (energías primarias) que van a desalojarse del lugar con conjuro se incorporen a la persona que realiza la ceremonia. Pero, este peligro queda perfectamente excluido si se procede como se ha indicado con anterioridad, ya que esa purificación ayuda a repeler a las entidades de bajas vibraciones, de aquellos seres densos que gustan de los aromas pesados, los ambientes cerrados y polvorientos. El humo del cigarrillo, el aroma de las bebidas alcohólicas, la cebolla y los picantes los atraen particularmente. Quienes deseen protegerse más aún pueden portar una ramita de ruda en el bolsillo izquierdo o llevarla dentro de una bolsita cerca del pecho de ese mismo lado.

LOS TALISMANES

Un talismán es un trozo de piedra o metal al que se le atribuyen poderes especiales. Para que estos objetos obren su efecto mágico, se deben grabar y consagrar en determinados días de la semana. Los talismanes pueden estar hechos de distinta forma, ya sea: impresos, grabados o cincelados sobre piedra, metal u otro material y deben conservarse lejos del alcance de otras personas. Una cuestión importante es que el talismán concede lo que promete a quien lo consagró, es decir, que puede confeccionarlo una persona y, luego, usarlo otra que lo haya consagrado para sí.

También, es importante saber que, la misma cualidad que este objeto confiere a su poseedor no puede usarse contra persona alguna, ya que por el uso de un talismán nadie debe resultar damnificado. En tanto el portador del talismán se esmere por comportarse bien, se volverá merecedor de los dones del amuleto. Otro punto relevante es poner esmero y concentración en la tarea de confección y, más aún, en la consagración del elemento mágico para que rinda sus frutos y cumpla el objetivo buscado.

El talismán de la riqueza

La cualidad fundamental de este objeto consiste es asegurar beneficios económicos a su portador, así como, también, en  evitar pérdidas de dinero por robo, estafas o extravío. Para la confección de este valioso seguro mágico proceda de la siguiente manera. Un domingo, inmediatamente después de la salida del Sol, tome un trozo de pergamino, dibuje un círculo de 5 centímetros de diámetro y recórtelo. Con un punzón, grabe en el borde la siguiente inscripción: “Folgurarant oculi ejus et ams faciem ejus parescebant omnes gentes et omnes populi V ¥ H. R.”.

Para cerrar la línea, dibuje una cruz con tinta dorada. Trace un círculo, dorado también, por debajo de la leyenda. En el centro del círculo, cuidando que la figura de la cruz aparezca arriba, escriba el nombre “Ock” en tinta azul claro. Al terminar, pase el talismán por el humo de azafrán y hojas de laurel y madera seca (o viruta) de roble. Prepare un brasero pequeño con tres carbones encendidos y vierta sobre ellos los elementos. Cuando comience a ahumar la mezcla, deslice por encima el talismán siguiendo el movimiento de las agujas de los relojes. Cuando haya completado siete ciclos, dé vuelta y gire el talismán alrededor del humo siete veces más. Exponga la pieza obtenida a la luz solar, sin que otras personas puedan verlo, durante toda la jornada.

Antes de que el Sol se oculte, guarde su talismán de la riqueza en una bolsita de seda de color amarillo intenso (o naranja intenso) que usted mismo habrá cortado y cosido a mano.

Tenga presente que, una vez que posea este talismán, deberá comportarse rectamente en asuntos de dinero. Cualquier clase de injusticia económica que cometiera contra terceros terminaría poniendo la suerte en su contra. La cualidad de un talismán es otorgar beneficios, sin que por ello otros se perjudiquen.

El talismán del amor

Este objeto mágico preserva la armonía de la pareja, a la vez que protege de cualquier vibración negativa que pueda interferir y dañarla. Confecciónelo un día viernes de luna creciente, durante las primera horas de sol. Para ello, recorte un círculo de pergamino virgen, de aproximadamente 6 centímetros de diámetro. Escriba con tinta roja, en forma circular, siguiendo el contorno, el nombre de su pareja y el suyo. En la otra cara, escriba en forma de cruz, es decir, en sentido horizontal y vertical, la palabra “Venus”. Guárdelo envuelto en un pañuelo blanco, sobre el cual habrá derramado una gotas de su perfume y del de su pareja. Consérvelo siempre en su dormitorio, en un lugar oculto de la vista de los demás.