Cómo detectar daños económicos

Enero 10, 2017

En situaciones de crisis, es difícil saber si a uno le va mal porque lo envidian, o si es que es una víctima más de la situación económica. Aprenda a diferenciar un verdadero “daño” y a protegerse si fuera necesario.

En tiempos de crisis financiera, cuesta diferenciar cuándo un estancamiento o infortunio económico es producto de la situación general y cuándo proviene de un “daño” que alguien nos ha hecho. Uno de los modos de darse cuenta del origen de una carencia económica es observar determinados signos cotidianos. Para ello, es fundamental aclarar que, a veces, las señales simbólicas de un ataque aparecen antes de que el daño haga su efecto en el plano económico.

Si se comprueba la existencia de un ataque psíquico o de magia negra, deben tomarse medidas drásticas y contundentes, porque las defensas han sido vulneradas y las consecuencias aparecerán tarde o temprano. Por orden de gravedad, los síntomas de un daño económico pueden incluir uno o varios de los siguientes: desgano injustificado, dolor de cabeza, molestias en los ojos, pérdida del apetito, pérdida del peso, náuseas y pesadillas; todos ellos sin causa lógica que los provoque.

Por su parte, algunos parapsicólogos dicen que, cuando la debacle financiera llega de la mano de algún maleficio emitido por un rival, es decir, por alguien con quien competimos directa o indirectamente, aparecen: manchas, olores, sombras extrañas, accidentes raros, averías muy poco usuales, enfermedades, muertes y juicios; todo ello en el ámbito del hogar. Si usted padece este problema, sepa qué hacen los esoteristas para detectar si existe o no un daño de esta índole.

DIAGNÓSTICO I

Existen una serie de preguntas para hacerse. Conteste el siguiente cuestionario. Si obtiene por lo menos cuatro respuestas afirmativas, “es que algo raro sucede”.

  • ¿Se queman con demasiada frecuencia las bombillas eléctricas, se nos descomponen todos los aparatos (lavarropas, radio, televisor, computadora, etc.) casi al mismo tiempo?
  • ¿Funcionan mal las estufas, los quemadores de la cocina o el calefón?
  • ¿Se rompe alguna cañería, o las canillas gotean constantemente?
  • ¿Escucha ruidos que no sabe de dónde provienen, o hay olores desagradables en distintos lugares de la casa?
  • ¿Pierde objetos, que luego encuentra en lugares inverosímiles?
  • ¿Aparecen en su hogar una multitud de insectos?
  • ¿Está malhumorado, colérico, triste o deprimido sin motivo?

DIAGNÓSTICO II

Para hacer este segundo diagnóstico, hay que preparar, en un frasco o botella, la siguiente mezcla: 1 cucharadita de café molido, 1 cucharada de azúcar, 1 cucharada de sal gruesa, 2 cucharadas de orégano, 1 cucharada de albahaca picada, 1 cucharada de ruda picada, 1 pan de alcanfor molido, 15 granos de pimienta blanca, 50 cc de alcohol fino, 50 cc de vinagre blanco y 200 cc de agua bendita.

Una vez tapado, se agita durante 5 minutos y se guarda en el sitio a verificar, dentro de un cajón o alacena al oscuro durante 7 días.  Pasado este lapso y, sin agitarlo, se procede a observar con atención lo siguiente: si los residuos que flotan son muchos más que los asentados, no hay duda de que la falta de armonización es importante; pero si, además, aparecen burbujas, es síntoma de que algo está interfiriendo.

DIAGNÓSTICO III

Una tercera alternativa para hacer un autodiagnóstico es la que explicamos a continuación. Hay que hacerlo a medianoche; se mezclan en un recipiente de vidrio: 3 gotitas de lavanda, 3 gotitas de aceite y otras 3 de incienso.

Si el aceite se dirige hacia el centro o si queda en los bordes, formando una aureola, es índice de que estamos en presencia de un daño económico organizado por alguien que nos desea un mal. Todo tiene solución, pero recuerde actuar con rapidez.