Amuleto protector: La pluma del Caburé

abril 23, 2012

Hay una relacion entre la energia cosmica y el comportamiento de las aves. las golondrinas anuncian la llegada de la primavera y los gritos del pato pardo predicen la noche anterior al viento sur, ¿pueden tambien los pajaros ayudarnos a develar e, incluso, cambiar el futuro?

La ornitomancia es la adivinación a través del comportamiento de los pájaros. Existe desde los tiempos del Imperio Romano cuando ya se les atribuían presagios del porvenir a sus cantos y vuelos. En los tiempos de Homero, se decía que eran una especie de ángeles intermediarios entre los hombres y los dioses y que, por lo tanto, tenían un lenguaje profético que podía descifrarse fácilmente.

Rescatando una sola historia de las que se cuentan, está la del gran Alejandro Magno. Se dice que, dirigiéndose hacia el río Eufrates, no hizo caso de la señal que le indicó insistentemente un águila. El ave apareció un día entre las nubes y se colocó en el flanco izquierdo de su caravana acompañándolo en su camino. El conquistador, aún sabiendo que si el ave hubiera estado a su derecha sólo estaría augurando buenas cosas pero que en cambio la posición a su izquierda le aseguraba algo malo, siguió omnipotente su camino sin detenerse. Unos días más tarde contrajo una fiebre muy alta que lo llevó a la muerte. Se había cumplido el presagio.

La magia del Caburé

En nuestro país, la ornitomancia nos lleva a una de las creencias más fuertes relacionadas con los pájaros : La Pluma del Caburé.

Habitante de nuestras zonas selváticas y pariente cercano de la trasnochada Lechuza, el Caburé se diferencia, en principio, porque es un ave diurna, aunque espera el atardecer para comenzar su actividad. Vuela en círculos perfectos, una y otra vez, y se vuelve a posar en el mismo lugar. Se diría que retorna a su trono para ejercer su liderazgo entre los pájaros que inevitablemente acuden al llamado de su silbido seductor. Su sonido es intrigante, exótico y atrapante y sus ojos vivaces completan el estado de éxtasis en el que caen los seguidores de este “rey de los pajaritos”. Pequeño de tamaño y a la vez fornido, puede atraer a casi todos los pájaros, aún cuando sean mucho más grandes que él, y lograr que revoloteen a su alrededor y que canten como si todos estuvieran rindiéndole honores.

Una vez que el Caburé los tiene a todos cerca, usando su cuello que gira a 270 grados, dirige a cada uno su mirada hipnótica asegurándose de aproximarlos aún más y allí es cuando elige a su presa. Es una rápida y voraz ave de rapiña, ágil y decidida. Y logra su objetivo. Caza a su víctima con uñas largas y puntiagudas y sólo le da tiempo para emitir un último grito, mientras todos los demás se dispersan asustados. Pero aún así volverán cuando escuchen nuevamente el silbido embriagador que los llama. El Caburé es irresistible.

¿Que es el pora?

Los guaraníes llaman porá al alma, al espíritu, a la sombra o a la esencia del bien o el mal que se posesiona de una piedra, de una planta o de un animal fijando su naturaleza dominante. Cada especie animal, vegetal o mineral (y en el caso de los humanos, algunas personas, individualmente) tienen su cuota de porá. Entre las plantas con mayor cantidad de pora se señala a la yerba mate. En nuestro país la única piedra con porá que existe es el imán o ita caru. En cuanto al reino animal, dicen que el caburé tiene el porá más fuerte que equivale al poder de un embrujo diabólico: atrae a muchos, elige a uno y ése no se le escapa. Su poder casi sobrenatural, su carácter absolutamente seductor y su fuerte constancia en cumplir sus objetivos hicieron crecer la creencia de que llevar consigo una pluma de Caburé, es asegurar la atracción de todo aquello que uno quiere, sobre todo del amor.

La fuerza de los paye

Conocido como es el porá del Caburé, muchísima más gente de la que lo confiesa quiere tener una pluma de este pájaro para hacerse un payé. El payé es un amuleto especial que se usa para lograr lo que se considera casi imposible. Existen innumerables tipos de payé para otros tantos objetivos que quieran alcanzarse, pero, indudablemene, los payés más populares son los que ayudan en el amor entre éstos, el más solicitado es el que se hace con la pluma del Caburé que, además, trae prosperidad.

La confección de un payé efectivo es cosa de curanderos que pueden volcar en él toda la mística heredada de sus ancestros, pero, si apelamos a la fuerza del porá del Caburé, bien podemos realizarlo nosotros mismos, poniendo mucha fe y concentración.

Cómo hacer el payé de Caburé

Los aborígenes guaraníes llamaban guayaca a la bolsita que contenía el payé. Para realizar una guayaca de Caburé y convertirla en payé (amuleto o talismán) se necesitan: Tres plumas de Caburé (una grande y una de plumón), un trozo de tela sin fibras plásticas (conviene emplear algodón, lino, yute, etc.), hilo, aguja, contrayerba y un trocito de imán. Se cose una bolsita de tela y se colocan adentro las dos plumas, la piedra imán y una pizca de contrayerba. Esta bolsita deberá llevarse siempre encima, si es posible colgada del cuello, sin abrirla jamás para que no se pierdan sus propiedades. En caso de no encontrar plumas de Caburé también pueden emplearse las de Urutaú que es considerado un pájaro mágico con virtudes similares. Si solamente se desea protección o atracción en temas amorosos, bastará con colocar al payé dos plumones. En cambio si el payé se hace sólo para obtener dinero, convendrá poner dos plumas más grandes. El más equilibrado y protector es el primero que mencionamos pero también el uso será lo que demande el tipo de pluma.